El conocimiento también fue protagonista: todo lo que dejó el Congreso Deportivo de los Juegos Suramericanos

El conocimiento también fue protagonista: todo lo que dejó el Congreso Deportivo de los Juegos Suramericanos

Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 se vivieron en las pistas, las canchas, las piscinas y los escenarios deportivos, pero también tuvieron otro lugar de competencia: el del conocimiento.

Durante varias jornadas, el Hipódromo Independencia se transformó en un espacio de encuentro para docentes, estudiantes, deportistas, entrenadores, dirigentes, profesionales de la salud, gestores y referentes de distintas áreas vinculadas al deporte. Allí se desarrollaron el Congreso Deportivo de los Juegos Suramericanos y el Congresillo Médico, dos propuestas que permitieron sumar una dimensión académica y formativa a un acontecimiento que reunió a más de 4.000 atletas de 15 países.

La iniciativa fue pensada desde el comienzo como parte del legado de los Juegos: que el conocimiento generado y las experiencias compartidas durante el evento puedan continuar circulando una vez que se apaguen las luces de la competencia.

Y detrás de esa propuesta hubo otro equipo que trabajó durante meses: el del Comité Organizador de Rosario, responsable de la coordinación y producción de las jornadas, en articulación con distintas áreas municipales, organismos provinciales, instituciones deportivas y el Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe.

 

De la formación deportiva al alto rendimiento

El Congreso Deportivo recorrió prácticamente toda la cadena del sistema deportivo. La formación de niños y jóvenes, la detección y desarrollo de talentos, la participación de las mujeres, el deporte seguro, el derecho deportivo, la organización de grandes eventos, la gestión y las nuevas herramientas para el rendimiento fueron algunos de los ejes que atravesaron las jornadas.

Uno de los momentos especialmente significativos fue la jornada dedicada a Formación Deportiva, en la que Rosario presentó su experiencia para acompañar las trayectorias de niñas y niños desde los primeros contactos con el movimiento hasta su vinculación con clubes, asociaciones y, eventualmente, el alto rendimiento. Allí expusieron Leonardo Fertitta y Gisela Mascia, de la Subsecretaría de Deporte de la Municipalidad, junto a Rodrigo Pereyra, del Ministerio de Educación provincial, y Noelia Rodríguez, de la Municipalidad de Rafaela.

La articulación con Educación fue central. Porque hablar de deporte en la infancia implica necesariamente pensar también en la escuela, en los espacios comunitarios, en los clubes y en las instituciones que acompañan a cada chico y cada chica durante su crecimiento.

Esa mirada integral fue uno de los principales aportes del Congreso: entender al deporte como una trayectoria y no solamente como una competencia.

También hubo espacio para hablar de detección de talentos y alto rendimiento, con referentes como Carlos Getzelevich y Carolina Mariani, y para poner en discusión el lugar de las mujeres y la construcción de entornos deportivos seguros, con la participación de Gloria Viseras, directora sénior de proyectos de la Unidad de Deporte Seguro del Comité Olímpico Internacional, y María Julia Garisoain, integrante del Consejo Ejecutivo del Comité Olímpico Argentino. En esa jornada participaron alrededor de un centenar de docentes, dirigentes y referentes del sistema deportivo.

El programa también incorporó especialistas vinculados al derecho deportivo y a la organización y gestión de grandes acontecimientos, sumando miradas nacionales e internacionales.

 

Un Congresillo Médico con mirada integral

El sábado 19 de septiembre llegó uno de los capítulos especiales de esta propuesta: el Congresillo Médico, realizado en el Salón Comisariato 2 del Hipódromo.

La jornada reunió a profesionales vinculados con la medicina deportiva, el antidopaje, la nutrición, la recuperación fisioterapéutica, la psicología y la cardiología, con una premisa común: detrás de cada atleta también existe un equipo que trabaja para cuidar su salud y acompañar su rendimiento.

La apertura estuvo a cargo de Estefanía Casadei, directora médica del Departamento de Gestión Integral de Salud de la provincia de Santa Fe, quien presentó el dispositivo sanitario de los Juegos.

Luego llegaron las exposiciones de especialistas con amplia trayectoria, entre ellos José Veloso, director del Centro Médico Deportivo de la Secretaría Nacional del Deporte de Uruguay y coordinador antidopaje de FIFA y Conmebol; Hugo Osvaldo Rodríguez Papini y Néstor Lentini, referentes de la medicina del Comité Olímpico Argentino; Leonardo Ferraretto, especialista en nutrición deportiva; Santiago Ramírez, Matías Marengo y Franco Della Vedova, en recuperación y fisioterapia; Laura Tallano, desde la psicología deportiva; y Marco Alvites, en el abordaje de la muerte súbita en el deporte.

Fue una jornada que permitió cruzar experiencias de distintos ámbitos y países y, al mismo tiempo, mostrar el nivel de preparación que requiere acompañar un evento deportivo de escala continental.

 

CReAR Federal: Rosario como punto de partida

El proceso de formación también encontró un capítulo especial en el CReAR Federal, una iniciativa que tomó la experiencia construida durante años en Rosario y comenzó a proyectarla hacia todo el país.

En ese camino, las instancias de capacitación y formación contaron con referentes de enorme trayectoria, entre ellos Carlos Siffredi, cuya experiencia en gestión, formación y alto rendimiento se incorporó a esta nueva etapa del desarrollo deportivo.

La presencia de Siffredi se inscribe en una idea que atraviesa toda la experiencia: el alto rendimiento no comienza cuando aparece una medalla, sino mucho antes, con formación, planificación, detección, acompañamiento y conocimiento.

Y esa experiencia rosarina comenzó a proyectarse durante los propios Juegos. El 22 de septiembre, representantes de 22 jurisdicciones del país adhirieron al CReAR Federal, tomando como punto de partida el modelo desarrollado en Rosario y con el acompañamiento del Comité Olímpico Argentino y el Comité Paralímpico Argentino.

El camino que había comenzado en la ciudad pasó así a convertirse en una herramienta de alcance nacional.

 

Un equipo detrás del escenario

Nada de esto ocurre solamente porque exista una agenda y una lista de expositores. Hay un trabajo invisible que empieza mucho antes: contactar especialistas, coordinar agendas, organizar acreditaciones, preparar salas, resolver traslados, equipamiento y necesidades técnicas, recibir a cada expositor, acompañar a los asistentes y garantizar que cada jornada pueda desarrollarse de principio a fin.

Ese trabajo estuvo a cargo del equipo del Comité Organizador de Rosario, en articulación permanente con áreas municipales y provinciales y con el Ministerio de Educación santafesino.

Es la misma lógica que atraviesa todo Santa Fe 2026: un evento de esta magnitud no se sostiene únicamente con atletas y competencias. Se sostiene con equipos.

Y en este caso, con un equipo que logró reunir en Rosario a personas provenientes de diferentes lugares del país y de la región para conversar sobre el presente y, especialmente, sobre el futuro del deporte.

 

Un legado que no termina con los Juegos

Los escenarios deportivos quedarán. La infraestructura quedará. Las experiencias organizativas quedarán. Pero también queda algo menos visible y quizás igual de importante: el conocimiento compartido.

Quedan docentes que incorporaron nuevas herramientas, entrenadores que escucharon otras experiencias, profesionales que intercambiaron conocimientos, estudiantes que pudieron encontrarse con referentes de su disciplina, dirigentes que conocieron otras formas de gestión y equipos de trabajo que construyeron nuevas redes.

Ese es también el legado de los Juegos. Porque Santa Fe 2026 no solamente permitió que Rosario recibiera a Sudamérica para competir. Durante varias jornadas, la ciudad también recibió a quienes trabajan todos los días para pensar, enseñar, cuidar, gestionar y desarrollar el deporte.

Y allí estuvo una de las grandes apuestas del Comité Organizador: que los Juegos no terminen cuando culmine la última competencia, sino que parte de lo aprendido durante estos días siga creciendo mucho después.