Alan Crenz, el boxeador santafesino que pelea por el título y sueña con escalar en el ranking
Alán Crenz dejó una resonante frase: “Se me dio la primera pelea del año y ya por un título. La verdad que estoy muy agradecido”, atraviesa un gran momento que atraviesa en su carrera. El boxeador santafesino visitó el programa radial Mañana UNO por (FM 106.3) y repasó cómo se gestó la oportunidad de disputar un cinturón, un paso importante para su proyección dentro del boxeo profesional.
El púgil explicó que la posibilidad no fue una sorpresa total dentro de su equipo, ya que el cierre de la temporada pasada había dejado indicios de que el salto competitivo estaba cerca. “La última pelea del año pasado me habían dicho que seguramente la siguiente ya iba a ser por un título, así que estaba ansioso esperando esa oportunidad”, contó. Ese escenario finalmente se concretó cuando el cinturón quedó vacante y su promotora logró posicionarlo como aspirante.
En ese contexto, Alán tiene claro cuál es el objetivo inmediato dentro del circuito profesional. “Ahora seguramente me queda defenderlo e ir metiéndome más en el ranking de la FIB y esperar alguna chance internacional”, explicó el santafesino, consciente de que los títulos también funcionan como una plataforma para acceder a combates de mayor nivel.
La preparación para enfrentar a un rival zurdo
La pelea frente al mexicano Víctor Quezada implicó un trabajo de preparación específico, sobre todo por las características del rival. En el boxeo, enfrentar a un zurdo cambia por completo la estrategia dentro del ring y obliga a ajustar el entrenamiento. “Apenas me avisaron que era zurdo me puse a guantear con un zurdo y a mirar videos. Estudiarlo sirve, porque ves cómo entra, qué hace y qué espacios deja”, relató Crenz. Ese análisis previo permitió detectar un punto vulnerable en la defensa del rival, algo que terminó siendo clave durante el combate.
“Veíamos que había una mano que podía entrar y fue la que terminó entrando. Por suerte salió bien el plan que teníamos”, agregó el púgil, quien también destacó la dureza del mexicano y la exigencia del combate. “Pensé que iba a durar los diez rounds porque era un rival duro. Había visto peleas de él y no lo podían tirar, le pegaban pero no caía”, recordó.
Entrenamiento intenso entre Santa Fe y Santo Tomé
La preparación física y técnica es uno de los pilares de su crecimiento deportivo. Crenz mantiene una rutina exigente que se reparte entre Santa Fe y Santo Tomé, combinando trabajo específico de boxeo con preparación física y recuperación muscular. “De lunes a sábado entrenamos la parte de boxeo en Colón. Después metemos gimnasio y natación en Santo Tomé”, explicó. Ese esquema de entrenamiento busca potenciar aspectos clave del rendimiento dentro del ring.
El trabajo físico también responde a una necesidad concreta: recuperarse completamente de una lesión que sufrió el año pasado en una pelea internacional. “Me había desgarrado el hombro y quería recuperarlo bien. Además siento que el gimnasio me mejora la velocidad y la explosividad”, señaló.
El crecimiento del boxeo en Santa Fe
Crenz entrena en el gimnasio que funciona en el estadio de Colón, un espacio que en los últimos años se convirtió en un punto de referencia para el boxeo en la región. Según explicó el propio púgil, el crecimiento de la actividad es cada vez más visible. “Creo que cada vez hay más gente metiéndose en el boxeo y eso es algo lindo. En Colón hay varios profesionales y se están haciendo muchas veladas”, destacó.
Sin embargo, también remarcó que el principal desafío sigue siendo el apoyo económico para los deportistas que comienzan su carrera. “Al principio es muy complicado vivir del boxeo. Si no peleás seguido o no tenés promotora es difícil”, explicó.
La experiencia internacional y el valor de competir afuera
Durante 2025 el santafesino también tuvo la posibilidad de competir en el exterior, una experiencia que considera clave para su desarrollo deportivo. “Las peleas afuera son más grandes, de más nivel y además te pagan con otra plata, entonces te rinde más”, sostuvo. Entre esas experiencias se destacó un torneo internacional con formato eliminatorio en el que logró avanzar en la primera pelea. “Gané la primera y perdí la segunda contra el que salió campeón. Fueron dos peleas muy duras, terminé todo roto pero sirvió mucho”, recordó.
Dentro del ambiente del boxeo argentino, Crenz empieza a ser reconocido por una característica que suele marcar diferencias dentro del ring: su pegada. El propio púgil reconoce que ese rasgo forma parte de su identidad como peleador. “Muchos me dicen que tengo buena pegada. Creo que el estilo de boxeo que tengo es llamativo y por eso a la gente le gusta”, afirmó.
Familia, sacrificio y futuro
Fuera del ring, la vida personal también ocupa un lugar importante en su presente. Crenz fue padre recientemente y asegura que ese cambio reforzó su motivación para seguir creciendo en el deporte. “Mi bebé cumple un año ahora y eso también te cambia la cabeza. Te da más ganas de seguir entrenando y haciendo las cosas bien”, contó.
Mientras tanto, el boxeador continúa entrenando con la mirada puesta en lo que viene. La posibilidad de defender el título y seguir subiendo en el ranking internacional aparece como el próximo desafío en una carrera que empieza a tomar impulso. “Ahora hay que seguir entrenando y estar listo. En el boxeo muchas oportunidades aparecen de golpe y tenés que estar preparado”, concluyó.













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