El valor de los vínculos: Una charla sobre la soledad en tiempos de hiperconexión

El valor de los vínculos: Una charla sobre la soledad en tiempos de hiperconexión

Victoria O'Donnell, Laura Ibáñez y Viviana Quaranta abrieron el ciclo de formación sobre cuidados organizado por el centro de estudios Nexo Santa Fe.

El conversatorio "De la hiperconexión a la comunidad: los cuidados en tiempos de soledad no deseada", organizado por Nexo reunió a Victoria O'Donnell, socióloga y autora de Mosaicos. Formas de la soledad en el siglo XXI; a Laura Ibáñez, profesora de música e integrante de Canticuénticos; y a Viviana Quaranta, educadora popular e integrante de Proyecto 3, quienes compartieron sus miradas y experiencias desde distintos ámbitos para pensar cómo fortalecer los vínculos y las redes de cuidado en un contexto marcado por la hiperconexión y el aislamiento. La actividad estuvo moderada por Victoria Rey y Sofia Reynoso, integrantes del Centro de Estudios.


Con esta actividad comenzó un nuevo ciclo de encuentros y capacitaciones sobre los cuidados, una propuesta abierta a toda la comunidad para reflexionar sobre los desafíos que plantea la soledad no deseada y la importancia de construir vínculos, comunidad y redes de cuidado.

"El trabajo de cuidado es una de las actividades económicas más importantes en todas las sociedades, la que sostiene los hogares, pero también es una de las mayores fuentes de desigualdad para las mujeres a lo largo de todo su ciclo de vida. Queremos acompañar a quienes hacen este trabajo con formación para que lo puedan hacer cada vez mejor, de manera más profesional y desde una perspectiva de derechos", destacó Laura Mondino, referenta del Centro de Estudios.


Las formas de la soledad

Durante el conversatorio, O'Donnell planteó una distinción esencial para abordar el tema: la soledad puede ser deseada o no deseada, y en ese matiz reside la clave del debate.

 

"La soledad no es mala en sí. Hay una parte que es necesaria para el acto creativo, para metabolizar toda la información que tenemos. Y sin embargo, cuando no la elegimos, cuando no tenemos a nadie que nos acompañe, la soledad es dolorosa”, expresó.

Lejos de ser un problema individual, la soledad no deseada se presenta como un fenómeno estadístico que alcanza a gran parte de la población. O'Donnell diferenció entre la soledad del aislamiento y aquella que crece en medio de la multitud.

 

"La soledad tiene dos formas. Una es la del aislamiento: estar rodeados de personas pero aislados, no tener a nadie alrededor. Esa es la soledad tradicional”, dijo. Pero la que hoy está en alza, advirtió, es otra: "Lo que les está pasando a muchos jóvenes además de a personas mayores, es la soledad subjetiva: la soledad de quien, aún rodeado de personas, siente que nadie lo espera, nadie lo reconoce, nadie lo elige, no puede mostrarse como está, nadie lo contiene".

 

Una experiencia que, en el caso de las y los jóvenes, adquiere un carácter particularmente preocupante y se observa cada vez más en la dificultad para construir nuevos vínculos.
 

“Los vínculos necesitan infraestructura porque hoy no se dan espontáneamente. Las condiciones de tiempo libre y de dinero muchas veces no nos permiten conectarnos con otras personas", manifestó la socióloga.

En relación a esto, Viviana Quaranta reflexionó sobre la paradoja de una independencia que termina generando más dependencias, y planteó que "buscando hacernos más independientes, terminamos en un lugar de gran dependencia. Con la intención de aliviar la carga física, asumimos el peso del estrés tecnológico y, al intentar mostrarnos más fuertes, terminamos siendo más vulnerables”.


Y agregó que “no se trata de demonizar la tecnología, sino de reconocer sus ventajas sin olvidarnos de todo el tiempo que nos roban. Me pregunto cómo se desarrolla la empatía a través de las pantallas, cómo se entrena eso, cómo se entrena la comunicación, la conexión con el otro. Hay lugares donde realmente se necesita el cuerpo, no hay otra manera de hacer eso".

Por último, Laura Ibañez contó que "durante la pandemia sufrimos mucho la falta de contacto y la imposibilidad de encontrarnos. En ese momento, la tecnología nos permitió llegar a lugares que creíamos inalcanzables e incluso acompañar la cotidianidad de la crianza. Por eso es clave no demonizarla ni construir un monstruo a su alrededor”.

 

“Sin embargo, el verdadero desafío hoy radica en cómo acompañar a las infancias en este entorno: cómo brindarles herramientas para que construyan vínculos saludables tanto con sus pares como con las pantallas. Se trata de poner límites en los tiempos, pero también de explicarles los riesgos, con quiénes interactúan y ayudarles a discernir entre lo que es real y lo que no", dijo.

Al cierre del encuentro, O’Donnel remarcó que “la soledad no es algo estático, está cruzada por mandatos contradictorios que nos exigen aprender a estar bien solas y, al mismo tiempo, saber convivir con otros. Pero, el verdadero límite está en el cuidado. Cuando tenés a alguien que te cuide y tus necesidades vinculares básicas están cubiertas, recién ahí podés elegir voluntariamente la soledad. Si no hay red de contención, la soledad deja de ser una elección para convertirse en desamparo".

La actividad fue el punto de partida de un ciclo de talleres gratuitos, presenciales y con certificación, destinados a personas que realizan tareas de cuidado de niñas, niños, adolescentes y personas mayores. La propuesta busca brindar herramientas para acompañar el cuidado desde una perspectiva de derechos, promoviendo espacios de aprendizaje, intercambio y reflexión.

Ciclo de formación
El ciclo contará con la participación de especialistas y referentes con amplia trayectoria en el campo de los cuidados, entre ellos la psicopedagoga Marina Cimadamore, Flavia del Rosso, Lala Piedrabuena, Viviana Quaranta, integrantes de Abracuentos, profesionales de la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes — que, además, acompañan todos los talleres sobre infancias — y de la Defensoría del Pueblo, entre otros equipos y organizaciones que se irán incorporando a lo largo de la propuesta.

 

Entre las temáticas que ya están confirmadas se encuentran el acompañamiento respetuoso de las infancias, la Educación Sexual Integral como herramienta de protección, la prevención de violencias en entornos digitales, el envejecimiento activo, la salud mental, la sexualidad en las personas mayores, la mediación de la lectura, el juego como herramienta de aprendizaje y estrategias para realizar cuidados cotidianos de manera segura. También habrá mesas de intercambio de experiencias y encuentros temáticos integradores, mientras que las nuevas propuestas se irán dando a conocer en las próximas semanas.