Ivo Dargoltz ganó el bronce en judo y celebró en casa: «Este es el significado de un montón de ‘no’»
Hay medallas que se cuelgan del cuello. Y hay otras que parecen abrazar a todos los que estuvieron detrás. La de Ivo Dargoltz tiene algo de eso.
El judoca rosarino se quedó este sábado 19 de septiembre con la medalla de bronce en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, pero la celebración fue mucho más allá del podio. Fue en su ciudad, ante su gente, en un escenario colmado que gritó su nombre y después de años de sacrificios, entrenamientos y decisiones que muchas veces significaron decir que no a la familia, a los amigos y a una vida social como la de cualquier joven.
Por eso, cuando terminó su competencia en el Invencible Rosario, la emoción fue inevitable.
“Estoy súper contento porque esto es un abrazo a toda mi familia, a mis amigos, a toda la gente que me rodea, que siempre estuvo realmente aportando y apoyándome. Que se haga en esta ciudad, con esta infraestructura, para mí es un montón”, contó Ivo después de conquistar el bronce.
A principio de año, él y su equipo se habían puesto un objetivo: buscar una medalla. “La verdad es que a principio de año nosotros lo habíamos pensado, lo habíamos planificado, lograr una medalla. Nos veíamos en lo más alto del podio, quizás no se dio, pero un abrazo, la verdad que es súper justificatorio. Estoy súper, súper contento”, explicó.
Pero el valor de esta medalla se entiende todavía mejor cuando Ivo habla de todo lo que tuvo que dejar en el camino para llegar hasta acá.
“Sería incalculable la cantidad de horas que le brindamos al tatami, pero lo volvería a elegir”, aseguró. Y entonces apareció una de las frases más fuertes de su relato: “Este es el motivo de un montón de ‘no’ que le brindé a mi familia y a mis amigos”.
No puedo ir a tomar algo. No puedo salir. Tengo que entrenar… Son decisiones pequeñas, repetidas una y otra vez durante años, que terminan construyendo una carrera deportiva.
“Que vean un poco esto, que todo haya cobrado un poco un giro, un círculo, y que todo ese esfuerzo no haya sido en vano”, expresó.
Esta vez, además, todo ocurrió en casa. Ivo vive relativamente cerca del Invencible Rosario, escenario donde compitió, y no está acostumbrado a encontrarse con semejante cantidad de público alentando por él. Mucho menos en una competencia internacional.
“Yo me caí encima, la verdad. No estamos acostumbrados a que haya tanta cantidad de personas, además de la ciudad de Rosario”, contó entre risas y emoción. Y enseguida apareció el orgullo: “Para mí es un orgullo enorme poder representar a mi país, poder representar a mi provincia y dedicarle tanto esfuerzo a que se dé de esta forma en mi provincia, en mi ciudad, en mi casa, porque vivo relativamente cerca de acá. La verdad que es increíble”.
El público también fue protagonista. La energía de las tribunas acompañó a las y los atletas argentinos durante todos los Juegos, y para Ivo terminó siendo un impulso decisivo en su pelea por el bronce.
“Quizás me veía estando en la final o luchándola de una mejor forma, pero ya en la segunda, en el bronce, pude materializar toda esa energía y convertirla en algo positivo”, explicó.
Y esa energía llegó desde mucho más lejos que Rosario. Después de su medalla, Ivo quiso agradecer a todos los que viajaron para acompañarlo: gente de la provincia, de otras provincias, amigos de la secundaria y familiares. “Es imposible agradecer a cada uno, pero sin ellos esto realmente no sería ese empujoncito final para algo muy piola como sucedió hoy”, resumió.
La medalla de bronce quedó colgada de su cuello. Pero en realidad, Ivo Dargoltz sabe que también pertenece a todos los que alguna vez escucharon uno de sus “no”, a todos los que lo acompañaron cuando tocaba entrenar y no salir, a los que sostuvieron el esfuerzo y a los que este sábado llenaron el Invencible Rosario para gritar por él. Esta vez no tuvo que viajar lejos para buscar su sueño. El podio estaba en casa. Y Rosario lo abrazó.












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