“Donde hoy hay abandono, queremos construir futuro”: piden expropiar la fábrica abandonada en el Sudoeste de la ciudad

“Donde hoy hay abandono, queremos construir futuro”: piden expropiar la fábrica abandonada en el Sudoeste de la ciudad
Impulsan desde su banca el proyecto de ordenanza presentado por vecinos y vecinas de Barrio Chalet que propone declarar de utilidad pública y sujeto a expropiación el predio abandonado ubicado en J. J. Paso al 3700, con el objetivo de transformarla en un Centro Cultural y Comunitario con escuela de oficios destinado a niñas, niños y adolescentes del sudoeste de la ciudad de Santa Fe. La iniciativa fue elaborada por vecinos y vecinas de Barrio Chalet, quienes desde hace años vienen denunciando el estado de abandono del predio, que antiguamente funcionó como planta industrial de Praxair y quedó inutilizado tras la inundación de 2003. Según señalan, la falta de mantenimiento, iluminación y control convirtió al lugar en un punto crítico de inseguridad para quienes transitan diariamente el acceso principal al barrio. El reclamo tomó una dimensión aún más urgente tras el homicidio de Jeremías Monzón ocurrido en diciembre de 2025, hecho que expuso de manera dramática las consecuencias del abandono sostenido del lugar. Frente a esta situación, la propuesta impulsada por la comunidad plantea resignificar ese espacio atravesado por la violencia, transformándolo en un ámbito de encuentro, formación y participación para las juventudes del barrio. El proyecto establece que el inmueble sea destinado a la creación de un centro comunitario y cultural junto a una escuela de oficios, orientados a promover derechos, generar oportunidades y al acompañamiento de las juventudes. Restagno señaló que acompañar esta iniciativa también expresa una forma distinta de construir política pública. “Cuando las organizaciones, la comunidad organizada y los vecinos tienen a alguien en el recinto que escuche y canalice sus propuestas, pasan cosas como estas: proyectos que nacen en el barrio y llegan al Concejo para convertirse en políticas concretas”, afirmó. El concejal también planteó que el debate sobre la violencia juvenil no puede reducirse únicamente a respuestas punitivas. “Cada vez que se habla de delito joven aparece la misma receta: más policía, más patrulleros, más cárcel. Pero si queremos prevenir la violencia de verdad, el Estado tiene que construir una perspectiva de futuro para los pibes”, sostuvo. “En todas las ciudades hay fábricas abandonadas, galpones vacíos, espacios olvidados que podrían transformarse en talleres, centros culturales, escuelas de oficio. Recuperar esos lugares y convertirlos en oportunidades para los jóvenes también es una política de seguridad y los gobiernos locales pueden y tienen que tomar esa responsabilidad”, agregó. Para quienes impulsan la propuesta, el objetivo es claro: reemplazar el abandono privado y estatal por políticas públicas que apuesten a la vida, la inclusión y las oportunidades para las juventudes santafesinas, convirtiendo un símbolo de dolor en un espacio de cuidado, comunidad y esperanza.